Durante esta larguísima temporada, o así me lo ha parecido, en que no he estado del todo bien de salud, creo que mi mejor herramienta ha sido la meditación.
La meditación ha permitido que duerma sin apenas necesitar calmantes para el dolor, me ha permitido llevar serenamente mi bajo nivel de energía, me ha ayudado a despejar mi mente y poder así trabajar menos pero más eficazmente.
La practico desde hace muchos años, aunque es verdad que de una manera menos regular y sólo por las noches. Ahora he encontrado que quizás las mañanas son el mejor momento, me permite empezar el día increíblemente bien. Pero cualquier momento es bueno.
Aprendí en un breve curso, pero hay muchos buenos libros que te permiten aprender sin ir a ninguna parte. Hay muchos tipos de meditación. Yo antes practicaba la de concentrarse en la respiración, y aún lo hago, pero ahora también recurro a veces a meditaciones guiadas. Con you tube y buscando alguna meditación con la que os sintáis cómodos, podéis empezar hoy mismo.
No os desaniméis. No siempre sale a la primera. Hay que practicar. Y no todos los días uno consigue el mismo nivel de desapego. No hay mejor ayuda para la mente y el cuerpo.