Mi cuerpo se ha impuesto. Lo hace de vez en cuando. Da un golpe de estado y me avisa de que debo tratarlo con más dulzura.
Duermo bien pero demasiado poco, como sano pero sin calma, hago ejercicio pero sin rutina y, sobre todo, voy con mil cosas en la cabeza corriendo de un lado para otro.
Y cada cierto tiempo paso una noche con fiebre, sudando la extenuación, algún nodulillo que tengo por ahí me recuerda que está, que no me pase, y el hipertiroidismo me da caña en forma de palpitaciones. Me levanto agotada pero como nueva, como si mi cuerpo se hubiera reiniciado y limpiado todos los ficheros temporales y las cookies. Pero ayer no, tuve que quedarme en la cama. Se ve que hace falta instalar una actualización, así que esta vez, firme propósito de enmienda: esta vez voy a disciplinarme ( 😉 ).
Eso sí, hoy me he levantado como una mañana después de la lluvia.
Un momento! menos violencia en el propósito de enmienda y menos rigidez en la disciplina. Calma. Es un tema serio, no nos estresemos con la necesidad de frenar. Empieza por respirar despacio y darte esa tregua. Aprovecha esta lluvia para ceder, para posarte entre las sábanas y escuchar como cae. Coge ese libro y lee varias veces ese párrafo. Mira al techo. Duerme. Pasea… y calma.
Un besazo.
Estoy de acuerdo con Pau. A mi me pasa lo mismo. Siento esa necesidad de disciplina pero… Roma no se hizo en un día.
Propósito sí. Pero respeto, mucho respeto por el ritmo que pide tu cuerpo (te lo digo y me lo digo). Besos, corazón.
Baila.
De acuerdo con Pau. Hablas de tomarte las cosas con más calma y no se te ocurre otra palabrita que «disciplinarte». A mi me suena a movilización de tropas, eres tremenda!
Tú sabes como relajarte, como disfrutar con lo que te ha dado la vida….solo tienes que frenar un poquito.
Y…si, baila.
Besos
Qué mal he debido de explicarme! espero…
A ver, he estado durmiendo de 4 a 5 horas -típico en mi desde siempre- así que por la mañana me cafeino bien para poder llevar el día que, según va pasando, va mejorando el ritmo a base de adrenalina, incluyendo comer de pie un yogurt o, mejor aún, otro café.
Hago lo que más estresa (sí, sé que lo sé) que es hacer varias cosas a la vez en lugar de una detrás de otra, bien centradita y tranquila, intento llegar a sitios donde nadie más que yo misma se ha puesto por meta llegar.
A eso digo basta! Al ajetreo.
Quiero volver a la paz, la calma efectiva, el no parar pero con la tranquilidad necesaria. ya sabéis mi máxima: la ternura requiere tiempo. Pues eso, quiero volver a laternura y la sonrisa. Y para eso, queridos niños, hay que disciplinar el sueño 8aunque uno haga excepciones) y comer de vez en cuando.
No, esta vez no os doy la razón.
Y bailar ya bailo (y ultimamente hasta con bastante soltura, jeje).
Besos y gracias los cuatro, sois un cielo.