Quizás os amargue el domingo, pero es que otro día no tengo tiempo para escribir cosas «serias». Os resumo el asunto: soy muy pesimista con la situación económica del 2010.
Esta semana escuchaba a Mariano Rajoy entrevistado en la SER por Carlos Francino, en lo que esperaba que fuese una incisiva y clarificadora entrevista. Dio las tres recetas económicas de rigor: reducción del gasto público (sin acalarar en qué), reestructuración del sistema financiero (sí, pero en contra de la fusión de las cajas gallegas, no conseguí entender a qué se refería) y reforma del mercado laboral (flexibilidad, ¿abaratar el despido? ni eso, ni todo lo contrario). Sería una desilusión enorme, si no fuese porque mis expectativas ya eran muy bajas.
Me dejó preocupada de verdad, porque no he visto un gobierno tan desnortado, económicamente hablando, como el que tenemos, se han superado en los últimos meses. Y no hay alternativa. Han hecho márketing del malo en lugar de economía, esperando engañar al mercado y que mientras tanto un milagro nos sacase del lío.
Estoy de acuerdo con Santiago Niño en su entrevista en el Semanal: nos queda recesión hasta el 2012 y un casi estancamiento hasta el 2020.
Nadie ha hecho aquí los deberes, excepto quizás los trabajadores y los pequeños y medianos empresarios, que no viven del pelotazo sino de su trabajo y que están asfixiados por administraciones y grandes empresas que no pagan y por bancos que en lugar de prestarnos dinero, compran la deuda pública del Estado -que eso lo apuntó Mariano Rajoy y tiene razón- porque mejor prestarle al estado que a ti para abrir una mercería. Y para muestra, tenemos un botón de 5.000 millones de euros esta semana. Lo analiza muy bien Expansión.
Y en estas condiciones, el gobierno tiene una tarea difícil por delante, pero que se dejen de cortinas de humo, ahorren en bobadas y se pongan a pensar en qué sectores productivos básicos podemos tener una oportunidad y que vayan a por ellos. Por ejemplo, en Galicia estábamos muy bien posicionados en la energía eólica, el anterior gobierno sacó un concurso confuso y politizado que acabó paralizando el sector, ahora tenemos muchas empresas en crisis y trabajadores a las puertas del despido, y qué hacemos, ¿ir a reclamarle a Anxo Quintana?
¿Qué podemos hacer nosotros para capear el temporal? Las cifras grandes dicen los que están haciendo los españoles: faltar menos al trabajo, es decir, trabajar más para que no los despidan y ahorrar más las familias.
Afortunadamente tenemos el sentido común que no tienen nuestros políticos. Pues sí, el que tenga un trabajo que no lo suelte ahora. Si estás a disgusto, si quieres hacer otra cosa, fórmate a base de tu tiempo libre, ve poniendo pilares para el cambio, pero ni te muevas salvo que sea indispensable. Un trabajo en el que cobras a final de mes es un tesoro en este momento. Malos tiempos para los sindicatos, pero todo es cíclico.
Si no tienes trabajo, tendrás que echarle imaginación porque ofertas de empleo hay pocas, pero sí buenas ayudas para autoempleo y autónomos. ¿Qué sabes hacer? A por ello, con sacrificio y despacito porque nadie te va a prestar nada.
Analiza tus gastos, reduce lo innecesario y ahorra, ahorra, ahorra, porque la cosa va a estar complicada un tiempo más. Y esta vez , no quiero pasarme, no se si se salvan ni las pensiones.
Mi naturaleza optimista se niega a terminar así. Siempre hay maneras de salir de una crisis y se puede hacer fortalecidos y habiendo aprendido la lección. No perdamos la oportunidad de hacerlo. Y por favor, que alguien ponga a un Ministro de Economía con conocimientos básicos, que no hay (y no es nada personal).
Las cosas mal hechas suelen acabar generando un coste mayor, y se tarda más en arreglarlas de lo que hubiera supuesto hacerlo bien desde el principio, perdiendo además los beneficios que se habrían generado. Pero teníamos tanta prisa por vender humo y ser la maravilla de Europa…
Amalia, ya sé que el post de hoy es serio, pero yo quería pedirme un día libre esta semana y además he visto un abrigo precioso y me muero de ganas de comprármelo! Me has chafado… snif.
Sí, Xurxo, así es pero lo más terrible es la sensación de que no hay plan!!! en fin, dice uno de mis socios que con este post se me ve mucho más pesimista de lo normal…será…
Pau, por favor, nada de tomarse las cosas a rajatabla, un abriguito monísimo merece hacer una excepción ;), vamos, yo la haría…