Es el título de un libro de Luis Huete. Por si, como yo, hoy necesitáis un empujoncito, veis muy lejos vuestros sueños, un trocito del epílogo:
Los grandes enemigos de la construcción de los sueños son el victimismo, el pesimismo, la nostalgia, el cinismo y sentimientos análogos. Son enfermedades del alma. La construcción de los sueños es la alternativa a sentirse víctima del sistema, de la empresa, de la sociedad, de la familia. Son el antídoto a pensar que, tal y como están las cosas, no hay más remedio que fracasar en los anhelos y las ilusiones que albergamos en nuestro interior.
Felices sueños.