Antes de nada, pediros disculpas por lo abandonado que tengo el blog. Al mucho trabajo, las fiestas varias que después os cuento y mis achaques de salud, se sumó un factor definitivo: se me murió el portátil.
Y eso para mi es un drama. Ya hay quien dice que si me voy a apenar la mitad cuando le pase algo a él…Esas cosas no quiero ni pensarlas.
La cosa es que ahora os escribo desde uno prestado y es que no quiero dejar de contaros mis fiestas de Difuntos y Todos los Santos.
El viernes me fui de magosto. Lo típico que dices : un ratito nada más que hace mucho frío… pero las castañas, los «parrochos», el vinito y la buena compañía hacen milagros, que os lo digo yo.
Del magosto, que se hizo en la noche de Samain o Halloween, me regalaron cuatro calabazas con velas y diez collares de zonchos (castañas cocidas con la pela y ensartadas en forma de collar, una vieja tradición de mi infancia, hoy casi perdida) para celebrar con retraso el Samain y de paso celebrar un cumpleaños. ¡Tremenda fiesta!!! Obras de teatro, bailes, cánticos,…una maravilla. La verdad es que oir tantas risas a mi alrededor me recarga las pilas aunque acabe agotada.
Y como cada 3 de noviembre, ya sabes, mi amor:
Si te miro a ti,
que salga el sol o no salga
¿qué me importa a mi?Camarón de la Isla
Enamorao de la vida
aunque a veces duela…
Señoras y señores
sepan ustedes
que la flor de la noche
es pa quién la merece…
Y tú te la mereces más que nadie, AMALIA.
Besos, muchos besos.
Es este un enamoramiento particular, jajaja, pero vale. Gracias por pensar tan bien de mi y besos