¡Cuántas veces terminamos un mail o un sms o una carta diciendo algo parecido! Yo, al menos, muchas.
Será porque muchos de mis amigos no viven cerca o, aún estándolo, no puedo verlos tanto como quisiera. Y no es que uno no sea feliz mientras, ni siquiera que notes la falta en todos los momentos-aunque la de algunos se me hace cuesta arriba- sino que, más bien, echas en falta la compañía y esas particualres características que además de hacernos diferentes unos de otros, hacen que la relación dos a dos lo sea.
Echo de menos los ánimos que siempre me das tú, el mimo, el cariño y los abrazos que recibo de él, la serenidad y claridad de ideas de ella, tu dulzura, su risa….Cada uno de vosotros tiene su espacio dentro de mi y, cuando paso demasiado tiempo sin veros, algo se queja y reclama vuestra presencia.
Ven, anda, regresa.
¡Cuántas relaciones personales que no parecían atravesar su mejor momento se han recompuesto gracias a un simple: Te echo de menos!
¡Cuántas!
Besos, muchos besos.
Uys! cuánta verdad en tu escrito hay!
Ains!
Pero echar de menos significa que le tienes aprecio todavía.
Un beso!
Ocasiones
Pues hablando de echar de menos…
Besos, muchos besos. (Volved pronto, que os echo de menos)
La verdad que he estado por aquí, pero andaba cansadita. Mi estómago vuelve a hacer de las suyas y acabo el día más temprano. Pero os echo de menos tanto que tengo que regresar a mi Olivo y a vuestros blogs, Leiter.
Gracias Ocasiones por tu comentario y bienvenida.