Encrucijada

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Hace mucho tiempo de esto -afortunadamente- pero hoy he tenido levemente esa sensación y me ha traído la escena a la memoria:

Entré en el supermercado a hacer la compra. A la derecha vi una estantería llena de yogures que me pareció enorme.
Me puse delante e intenté escoger alguno. Quizá estuve diez minutos indecisa, quizá más. Es un tiempo que no soy capaz de medir.
Me puse a llorar.
Me quedé allí hasta que se me pasó.
No compré los yogures.

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8 comentarios en «Encrucijada»

  1. ????

    ¿De veras ocurrió o se trató de un sueño?

    La indecisión, en ocasiones, es uno de los peores tormentos que puede padecer el ser humano.
    En todo caso, demuestra que eres una persona muy emotiva. No seré yo quién censure ese presumible aspecto de tu pesonalidad.

    Besos, muchos besos

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  2. Pues no sé yo si será la indecisión… quizá sería bueno saber en qué circunstancias te sucedió entonces y en qué se parecen a las de ahora. Tal vez no es la abundancia de yogures, ni la indecisión, sino el tiempo parada delante de ellos…
    A veces el llanto surge como si alguien tocara un resorte sin querer, sin saber que estaba allí. Son épocas duras cuando salta así…
    Por cierto, yo recuerdo esa sensación mirando zapatos. No ser capaz de saber cuáles me gustaban a mí.

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  3. Todo está en nuestra cabeza. El pensamiento es muy poderoso y a veces nos juega malas pasadas pero,¿sabes?, la buena noticia es precisamente esa: que todo es, lo que pensamos que es, y por eso, tenemos la capacidad de cambiarlo. A veces cambiarlo desde dentro es difícil, nos parece imposible. Pero en esos casos ayudan los pequeños cambios exteriores. Creo que uno de vosotros comentaba algo así hace algún tiempo en este punto de encuentro. No recuerdo si fue Pau. El caso es que si te ríes,aunque sea sin ganas, tu risa se hará más fluida y poco a poco te irás sintiendo… más feliz. Un beso muy grande y un abrazo de oso.

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  4. Leiter, ocurrió. Hace mucho y afortunadamente ahora esa sensación no arrastra tantas otras tras de sí. Aunque podría haberlo soñado…:-)
    Pau, es algo más que indecisión, es que te quedas paralizada y eso es lo que te aterra. Blandita eres, Pau, es una parte importante de tu encanto!!!
    Lulú, creo que era yo la que decía eso. En todo csao, creo firmemente que las formas cambian el fondo aunque no siempre sea suficiente, pero ayuda, ayuda mucho.
    Besos a todos.

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  5. A mi también me pasa, es tan difícil decidirse entre el yogur griego o el del bote de cristal… Sobre todo si uno sabe que debería tomar el desnatado… Es horrible…

    Lo siento, ha sido superior a mi 🙂

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  6. No me acuerdo donde he leído la fábula del que se encuentra un hombre en un cruce de caminos, este le cuenta que lleva parado allí años porque es incapaz de decidir que camino seguir. Silvio Rodríguez nos dice en su «Fabula de los tres hermanos» que cualquier elección en el camino de la vida supone el abandonar otros posibles recorridos que nunca sabremos a donde nos llevarían.
    Seguramente vivir es eso, el elegir que camino debemos tomar.
    Es probablemente la situación más difícil a la que nos podemos enfrentar. Ese tipo de decisiones que hemos de tomar luchando contra nuestros miedos pueden agotarnos hasta el punto de creernos totalmente vacíos, sin nada a que agarrarnos.
    Pero siempre hay esperanza, hay señales que aunque ahora no vemos brillarán en algún momento para señalarte el camino y entonces te sentirás bien.
    Lo escogerás natural o de frutas o incluso te darás cuenta, feliz, de que no te apetece yogur.
    Ánimo y un beso.

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