Esa especie de…

| | ,

Esa especie de tristeza que a veces te coge de sorpresa, desprevenida, cuando menos lo esperas. Esa tristeza que es como la niebla del atardecer, que entra desde el mar y lo va invadiendo todo casi con dulzura. Esa tristeza que no es desesperada, que a veces ni hace llorar, que sólo te quita la sonrisa y te hace caminar más despacio.

Esa tristeza, muy parecida a la melancolía o a la morriña, esa es la mía.

Os dejo un poema de Ramiro Fonte, que por cierto recoge hoy un premio, así que aprovechamos para felicitarle, que me lleva a esa tristeza mía que a veces hasta añoro:

EL ENEMIGO

Cuando estés un poco malogrado
O te importune ese personaje
Que la derrota, muy sutil urdiera,
Puede hacer asomar en tu rostro,
No arrojes tu sueño como un anillo al río,
Sobre aquello que amas no puedas renunciar.

Cuando estés un poco malherido,
Quizás también oscuro, puede que un tanto harto
Y, al procurar verso, no encuentres
La música apropiada, lo que te exige el canto,
Recuerda que algún día fuiste dueño,
Que guardar silencio puede ser causa grande.

Cuando llenes de vaho los espejos con la tristeza
De ese ser que los procura, y anda errante en la casa
Como un barco impaciente que abandonó el mar,
Nunca pierdas el rastro de las estrellas
Fugitivas, y nunca te abandones
Al gesto vano, a lo falso o a la mentira.

Cuando quieras vivir
Por un país que esté más al norte,
Más cerca de la vida; al abrigo de otros puertos
A los que desciende el cielo con toda la claridad,
Y lejos de estos hombres que no quieren
Saber lo que tú mucho querrías,
Piensa en la casa sola que, desnuda, se dirige
Valiente y traicionada hacia el mar;
Y que debes salvarla, dándole otros caminos.

Es así que en esta hora te sucede
Que estás un poco triste, malherido,
Un tanto malogrado y sabes letras
De esas torpes canciones del desencanto,
Mi viejo capitán de las bajas horas,
Olvídate de mí, pero no olvides
Los pactos misteriosos a los que entre los dos llegamos,
Deja que suene la música. Y que pase otra vez.

De Adeus Norte, 1991

Sí, cuando se está malherido, hay que recordar eso pactos…y nunca renunciar a lo que se ama.

Hay días así, que aveces acaban siendo semanas.

1, 'include' => $prevPost->ID, 'post_type' => $post_type, ); $prevPost = get_posts($args); foreach ($prevPost as $post) { setup_postdata($post); ?>

1, 'include' => $nextPost->ID, 'post_type' => $post_type, ); $nextPost = get_posts($args); foreach ( $nextPost as $post ) { setup_postdata($post); ?>

7 comentarios en «Esa especie de…»

  1. Esa tristeza que es como desangrarse despacio, casi dulce. Es difícil salir de ella, porque abraza. Hace falta esfuerzo o una sonrisa o una caricia. Sosiego. No te pares mucho en ella. A veces es solo cansancio: «creía mi alma inservible, pero era cansancio vulgar nada más» (Silvio Rodírguez).
    Beijinhos.

    Responder
  2. Hay que animarse, que sólo se vive una vez.

    Recuerdo que un profesor sacerdote me dijo en una ocasión: Tranquilo, que todo llega. Lo malo, primero. Lo bueno, después.

    Ánimo, que ya están ahí las vacaciones… Para algunos.

    Besos, muchos besos.

    Responder
  3. Es tal como la describes Pau, qué precisión. Nunca me paro mucho en ella, la vida tira de mi y por carácter ya sabes que soy optimista.
    No estoy desanimada, Leiter, quizá un poco cansada. La vida, y casi todo, tiene cara y cruz y hay momentos para todo, es lo del ying y el yang, ya sabes.
    Ah! Y mis vacaciones cortitas y en septiembre…pero la verdad es que con un día tranquilo -sin móvil- arreglo, no estoy estresada, ya no.
    Besos

    Responder
  4. Hace poco te contaba de ese amigo poeta que se enfrentaba a sus últimos días. Yo estaba triste y tú me decías que todo se supera, que no debemos dejarnos envolver por ese manto.
    Esta semana estuve con él y ni los médicos entienden su milagrosa recuperación después de las últimas sesiones de radiación. Han desaparecido casi todos sus males y hoy su esperanza puede alcanzar muchos calendarios completos. Está tan contento y animado como siempre, y algo mas guapo que de costumbre, tiene ese brillo especial de los que vuelven.
    Recogerá premios…muchos.

    Jo¡ no estés triste que me llora la pantalla.

    Responder
  5. Tocando fondo

    (Silvio Rodríguez)

    Tocando fondo
    nací un buen día,
    tocando fondo
    ando todavía.

    Menos hermoso
    que como fuera,
    menos odioso
    que de otra manera.

    Me declaro imperfecto
    pateando la sombrilla.
    Prefiero ser abierto
    a pasearme anunciando
    que soy la maravilla.

    Me publico completo,
    me detesto probable.
    Si uno no se desnuda
    se transfigura en reto
    todo lo desnudable.

    Tocando fondo,
    como ir cantando,
    es algo hondo,
    que no anda esperando.

    No tocar duro
    nuestras verdades
    levanta muros,
    pudre capitales.

    Quizás sea inoportuno
    o acaso delirante.
    Soy de tantas maneras
    como gente pretenda
    nomás calificarme.

    Asumirse los fuegos
    es no dictaminarse.
    Me publico completo,
    me espero mejorable
    desde mi parlamento
    de guitarra sonante.

    Tocando fondo
    nací un buen día,
    tocando fondo
    ando todavía.

    [Via Trovadores.net]
    [Archivo]

    Responder
  6. Bonita canción de Silvio, Marcos. La verdad que no la conocía.
    Vivir tocando fondo debe de ser muy poético pero muy duro!! No sé qué es lo tuyo pero lo mío anda más bien por las alturas. Siempre digo que de funambulista: vivir en el alambre.
    Gracias por la canción.
    Besos

    Responder

Responder a leiter Cancelar la respuesta