Iba a escribir sobre los «tipos de inteligencia» y antes de ponerme con ello me fui -como tengo por costumbre- a leer la definición en Wikipedia. Dice entre otras cosas que inteligencia es «la capacidad de entender, asimilar, elaborar información y utilizarla adecuadamente». Esa coletilla final excluye muchos tipos, ¿no creéis?.
Muchas veces, a diario, hablo con personas llenas de conocimientos, en muchos casos hasta de poder y con una enorme falta de sentido común (desde mi punto de vista, claro). Cuando esa persona ocupa un puesto de relevancia no puedo evitar pensar que algún criterio está sencillamente trastocado para que eso ocurra con tanta frecuencia.
Y, por contra, cuantas personas sencillas saben encontrar caminos eficaces sin ninguna soberbia.
La mayoría de los domingos, en mi casa hacemos partida de brisca y café- tertulia. Hay bisabuelos, abuelos y niños. Os lo digo en serio, es uno de esos pies a tierra que me ayudan a mantener algo -nunca es mucho en mi caso- de sentido común. He oído más conversaciones sensatas y hasta económicamente interesantes con el descafeinado y el trozo de tarta que en reuniones de técnicos versados en la materia.
Quizá estoy hablando de sabiduría, no de inteligencia.
Supongo que la cosa está en saber «a servicio de qué» se pone la inteligencia. En las tertulias de café y brisca de tu casa está al servicio de una tarde agradable con personas que se quieren, y eso hace las cosas muchísimo más sencillas: la inteligencia es mucho más útil puesta al servicio del amor.
Ya lo dice Galeano, somos seres «sentipensantes».
Me parece buenísimo eso de diferenciar inteligencia y sabiduría. Es verdad. Va a ser por ahí… va a ser eso, y no toda esa «charlatanería» de tipos de inteligencia, que si emocional, que si computacional… Sabiduría, eso es. Eso es lo que echamos en falta.
Y muy bello lo de ser sentipensantes…
Se puede atesorar una gran cantidad de conocimientos y no ser precisamente inteligente. En cambio, se puede ser un completo analfabeto funcional y estar dotado de una enorme sabiduría. Ejemplos, los hay a pares. Hay pastores (Y no con ello han de ser necesariamente analfabetos) que dan lecciones a muchos metereólogos en base a una simple ciencia empírica de años y años de oficio.
Yo creo que no hay tipos de inteligencia, sino de administrar mejor o peor los conocimientos, sean extensos o escasos.
¿La sabiduría? Yo soy un socrático convencido. «Sólo sé que no sé nada» Y en estos tiempos, claro que la echamos en falta. En nuestra sociedad, cada día más gente «sabe» de todo… Eso pretenden, claro
Besos, muchos besos
Es bastante recomendable el enlace de la Wikipedia que proporciona Amalia, porque entre otras cosas dice que definirla es siempre objeto de polémica.
Además, Amalia puso la cita un poco cortada, la completa dice:
Es decir, que no es que la inteligencia sea los conocimientos, si no la capacidad de entenderlos, asimilarlos y utilizarlos adecuadamente.
Cuanto más rápido los entiendas, asimiles y seas capaz de usarlos adecuadamente, más inteligente eres (seas una persona, un animal o una máquina).
¿Que qué es adecuadamente? Pues el hecho de usar ese conocimiento de la manera más eficaz para el fin que se persigue.
Discusión aparte es definir si el fin perseguido es bueno, malo, regular o todo lo contrario.
El problema es quien valora, quien considera un razonamiento inteligente o no, quien pondera lo adecuado, el comentario de Verme apunta a un factor porque en los resultados que son un método social de calibrar la inteligencia se mezclan aspectos morales, suerte, etc……
Forrest Gump era un muy inteligente un «condenado genio» a los ojos de su coronel y de hecho tenia una gran capacidad de «entender, asimilar, elaborar información y utilizarla adecuadamente» a la hora de montar el fusil mucho antes que todos los demás….
En cuanto al sentido común, es la materia más abundante del mundo: todo el mundo cree tener el suficiente.
En cuanto a la sabiduría de lo obvio:
El hijo pregunta: ¿Papá que está mas lejos La Luna o Cuenca?
– Pero serás tonto, acaso tu ves desde aqui Cuenca hijo?
La inteligencia, como la belleza o la bondad, son subjetivos pero objetivables. Es decir, cada uno tenemos un concepto diferente pero de alguna manera nos ponemos de acuerdo en el concepto.
Digamos que la inteligencia, para serlo, necesita ser aplicada de forma adecuada y eficaz al fin perseguido, como dice Marcos.
Para mi la sabiduría es una capa más de inteligencia, sobre ella aporta la experiencia bien aprovechada, la reflexión constructiva.
Gracias por vuestros comentarios, seres sentipensantes (yo también soy de los de Galeano :-)))
os recomiendo leer el las primeras páginas de » los crimenes de la calle Morgue» de Poe.
perdon quise decir releer. Y saludarlos claro
Muchas gracias Ramón, lo hare. Pero el análisis no lo es todo…