La elegancia del erizo

| | ,

Incitada por Pau y Leiter, escribí mi carta a los reyes pidiendo este libro de Muriel Barbery que había visto en las pilas de best sellers sin atreverme a comprarlo.

He de decir que me lo  leí en tres tirones y ya a la mitad lo estaba recomendando a todo el mundo, con esa vehemencia mía que hace que, cuando a mi me encanta algo parezca que al resto del mundo debe pasarle lo mismo.

Me gusta ese planteamiento de autodidacta de la protagonista con el que comparto muchas sensaciones, entre ellas, esa de «esconderse», de no parecer lo que eres para que te dejen vivir en paz. Si sabré de eso…

Tengo que reconocer que el último tercio del libro y el final me gustaron algo menos, pero sin duda, merece sobradamente las horas dedicadas a leerlo.

1, 'include' => $prevPost->ID, 'post_type' => $post_type, ); $prevPost = get_posts($args); foreach ($prevPost as $post) { setup_postdata($post); ?>

1, 'include' => $nextPost->ID, 'post_type' => $post_type, ); $nextPost = get_posts($args); foreach ( $nextPost as $post ) { setup_postdata($post); ?>

5 comentarios en «La elegancia del erizo»

  1. Bien! cómo me alegro!! a mí me pasa lo mismo, cuando algo me entusiasma siento que debo contagiarlo a todo el mundo, y luego siempre me quedo con la sensación de que soy pesada y.. bueno. Me alegro de que te haya gustado. El final es extraño, pero me pareció bien. Encontré un cierto bajón poco antes de la mitad, pero.. pero no le encuentro peros, la verdad. Ahora estoy dentro de Paraíso inhabitado, de Ana María Matute. EStoy dentro, literalmente dentro, es fantástico. Me duermo con una bendita sensación de bienestar como hace tiempo que no sentía. No sé si atreverme a recomendarlo.

    Responder
  2. Jo, es curioso. Coincido total y absolutamente con vosotras en lo relativo al final de La Elegancia del Erizo. Percibí ciertas dudas, no sé cómo explicarlo.

    Me alegra saber que no fui el único…

    Actualmente, estoy releyendo «La alternativa cristiana» de José María Castillo. Parece mentira como este libro de 1978 tiene plena y acertadísima vigencia en los tiempos que corren. Una joya.

    Besos, muchos besos

    Responder
  3. Nada especial. Frente a los diversos problemas del mundo, especialmente centrados en el hambre y la pobreza como principales focos de donde se derivan otros, el autor propone el modelo ideal cristiano de solidaridad y de justicia social.

    Sobra decir que Castillo es un teólogo de esos que a mí me encantan, o sea, de esos a los que las autoridades vaticanas condenan por ser precisamente eso, cristianos. Actualmente pertenece a la Asociación Juan XXIII, con la que un servidor tiene ciertas vinculaciones.

    Besos, muchos besos

    Responder

Deja un comentario