Silba el viento dentro de mi.
Estoy desnudo. Dueño de nada, dueño de nadie, ni siquiera dueño de mis certezas, soy mi cara en el viento, a contraviento, y soy el viento que me golpea la cara.
De «El libro de los abrazos«, de Eduardo Galeano
Sonetos a Orfeo
Silba el viento dentro de mi.
Estoy desnudo. Dueño de nada, dueño de nadie, ni siquiera dueño de mis certezas, soy mi cara en el viento, a contraviento, y soy el viento que me golpea la cara.
De «El libro de los abrazos«, de Eduardo Galeano