Es el perfume que me regalaron la semana pasada. Así, sin más. Un perfecto desconocido un par de horas antes.
Y ahora, cuando me lo pongo, lo recuerdo haciendo el gesto de oler mi muñeca. Huele a melocotón, aunque es una mezcla de rosa, almizcle y kiwi.
Siempre me ha parecido un gesto de máxima intimidad oler a otra persona, de reconocimiento profundo ser capaz de recordarla olfativamente. Huelo todo lo que has tocado cuando te vas. Es mi costumbre.
Por eso me intimidó un poco que me tomara de la mano y me oliera. El, un desconocido.
Mis olores forman parte de mi. Me pongo aceite de naranja cuando estoy alegre y energética, de rosa mezclada con argán, jazmin o pachuli cuando estoy más femenina, de té verde, caléndula o lavanda para refrescar el verano. Elijo con más cuidado mis aromas y aceites que, por ejemplo, la ropa. Porque el aroma es sólo para los que están muy cerca y lleva mi estado de ánimo en él.
Y, a veces, huelo a ti.
Me gusta tu post. Me transmite… mucho. La próxima vez que te vea, permíteme que te huela.
Claro, preciosa! Me gusta mucho tu energía cuando te acercas y me abrazas! Hueles suavecito.
Yo hoy me he puesto una crema de bebé, que huele a miel, me gustaría que oliera a serenidad y ternura. Hoy me he despertado así :))
Un post de fragánticas — ¡Huy, qué palabro! — sensaciones
No hay nada más seductor que un perfume femenino revoloteando al aire de una mujer que se cruza por tu camino. Yo no sé si huelen a jazmín o a vainilla, ya que eso del olfato lo tengo un tanto desactivado como consecuencia de los humos (¿Sabías que volví a fumar durante mi última estancia en el hospital, hace ahora un mes? Insólito)
Yo era de los de Massimo — de Massimo Dutti — aunque Celia dice que es un perfume de macarras. Ahora NENUCO… Así de simple (Bueno, también debido a mis actuales contingencias físicas)
Te noto muy espiritual, querida Amalia
Besos, muchos besos
No sé si muy espritual…sino quizás más «suavecita», pero vamos, que a mi eso se me pasa en un pispás 🙂
ves tú también qué tierno oliendo a Nenuco?
Besos