Manejamos relativamente bien nuestras palabras, o eso nos hemos acostumbrado a creer.
Sin embargo, siento que se mucho mas de ti por lo que callas, por lo que siento que ocultas.
Sentada frente a ti, con la intención de dejarme llevar, de no juzgar, de sentir, escucho lo que no me dices, siento tu urgencia, percibo tu fragilidad, siento llegar tus pequeños ataques.
No te conozco, no tengo ni idea de porque dices una cosa si sientes otra. Quien no lo ha hecho? No te juzgo. Te deseo con todo cariño que estés bien.
A veces decimos otra cosa, que no sentimos, porque queremos tanto sentirla, esa otra cosa, que jugamos a decirla para creerla… y, a veces, hasta funciona y por un momento, olvidamos que no es verdad. Que lo que decimos es, solamente, lo que soñamos. Pero sea como sea.. siempre, siempre, será una suerte que estés ahí escuchando. No un espejo, sino tú, escuchando de verdad lo que se calla. Devolviendo la imagen, clara, de la tierra.
Querida niña, hay días en que te superas. Gracias por tu comentario. La belleza de tus palabras sana.
Y superarte a ti misma no es fácil 🙂
Eres un sol!!