Esta es mi noche favorita de todas las del año y siempre, desde que recuerdo, lo ha sido.
Nunca he sido de pedir muchas cosas, casi siempre «una sorpresa» -quizá porque tengo una familia de esas que siempre aciertan- me parecía más que suficiente.
Los Reyes Magos me han traido de siempre otros regalos: los más deseados y difíciles de envolver, los que puedes recordar cada día del año, los que servirían para contar a mis nietos, los que me llenan los ojos y los recuerdos…No, no, no, no os los voy a contar todos. Sólo algunos.
Hoy me han traído un hermoso paseo de comprillas y café con mi queridísimo Marcos, me han traído tu sonrisa debajo del paragüas azul que tanto te gusta, me han traído la voz de Lizard al otro lado del teléfono, cercana y cálida como si estuviera a mi lado,me han traido la noticia de que el miércoles llega Emigrante a pasar unos días, una invitación de Ledicia que se iba a regalar una tarde de deporte y relax, una cena de mamá con empanada casera, nuevas fotos de Julia,la maravillosa música de Sony Rollins…¿qué más se puede pedir? Mañana comeré el roscón de Reyes más rico del mundo. Lo compra papá en Gascón.
¡Me gusta esta noche de Reyes!
Jo, son las diez de la mañana y ya me ha entrado apetito. A ver si sobra un poco de empanada casera y de roscón. Estoy totalmente recuperado de mi gastroenteritis del pasado fin de semana.
Me alegro por todos tus regalos y, especialmente, por todos esos que nos has contado que no se pueden envolver.
Besos, muchos besos
Gracias, Leiter.
Besos
Mi vida siempre anda un poco patas arriba, este año los Reyes, con su regalo, se me adelantaron a una noche fria de agosto; será que el frio los confundio de fecha. Tampoco se puede envolver…si acaso yo, de vez en cuando,con mi abrazo.
Los abrazos llenos de cariño son, de siempre, el mejor envoltorio. No atan ni aprisionan pero acogen.
La verdad es que ayer, además de todo lo que no se puede envolver, me regalaron los pendientes más bonitos del mundo -y yo colecciono, ¿eh?- y libros, muchos libros.
Pero el mejor regalo fue sentirme tan querida, con tanta generosidad y tanta paz.