Me sobrepongo a la tentación de hablar de la flexibilidad laboral o de la duración de la crisis y me distraigo leyendo un durísimo libro que pronto os comentaré, Tengo amargo el corazón. Necesito compensar.
El poema de amor por excelencia en castellano, en mi humildísima opinión:
AMOR CONSTANTE MÁS ALLÁ DE LA MUERTE
Cerrar podrá mis ojos la postrera
Sombra que me llevare el blanco día,
Y podrá desatar esta alma mía
Hora, a su afán ansioso lisonjera;Mas no de esotra parte en la ribera
Dejará la memoria, en donde ardía:
Nadar sabe mi llama el agua fría,
Y perder el respeto a ley severa.Alma, a quien todo un Dios prisión ha sido,
Venas, que humor a tanto fuego han dado,
Médulas, que han gloriosamente ardido,Su cuerpo dejará, no su cuidado;
Serán ceniza, mas tendrán sentido;
Polvo serán, mas polvo enamorado.Francisco de Quevedo y Villegas

¡Eso es un soneto!
Oye, yo no sé que pasa últimamente con el sector femenino de los bares virtuales que a diario visito. No sé, os noto como muy espirituales. Que conste que me gusta, eh.
Besos, muchos besos
Pues lo mío es más bien por equilibrar y por subsanar el descuido de no haber puesto este poema antes. Porque después de la fusión de las cajas, el futuro de la televisión, etc..pero vamos, que sí,que somos espirituales, realmente. Y te lo digo yo que las conozco bien :-))
Besos
A todo poema de amor le falta la otra parte. Os lo imagináis escrito por los dos amantes?
Guau! ese poema tuve que aprenderlo en 3º de BUP! es fantástico, el ritmo es incomparable, la cadencia… Gracias Amalia!