Ese es uno de esos pequeños placeres de los domingos tranquilos: una taza de café expresso, uno o dos periódicos -que no cito porque no quedan del todo bien- y cerebro y tiempo para detenerte un poco en lo que lees.
Esta mañana estaba helada pero con una luz especialmente bonita, así que predispuse a disfrutar.
Leo un suceso, qué más da cuál, en el que a un «atacado» parece que se le relaciona con temas de drogas. Y esto lo dice así un funcionario de juzgados…No me interesa especialmente el tema y pude que todo sea cierto pero me quedo perpleja de que ante una pregunta de un periodista un señor que supongo que debe tener su «secreto profesional» conteste con un «por ahí anda el asunto». Me estremezco de pensar en la falta de ética -profesional y de todas que yo no las diferencio- con la que nos movemos y a nadie le altera…
Dejando la ética, me paso a la estética. La falta de ella, o de capacidad de comunicación, que tiene la «pobre» Ministra de Fomento. Me cae mal, para que negarlo, y su forma de envolverse sobre sí misma para atacar -como en los cómics japoneses- es irritante. No creo que lo haga peor que otros (incluidos Aguirre y Gallardón), pero ¿no podría comportarse de otra manera?
El colmo es Aznar diciendo de Obama que es un «exotismo histórico». Esta frase no debemos olvidarla. Hay que recordar el pasado para no repetirlo, ya se sabe.
Y por acabar de mejor humor, leo una noticia que dice que Educación le ha pedido a un alumno que devuelva su beca de 150 euros porque no la ha utilizado par estudiar. Esto me trae a la memoria una historia que me contó un amigo: su hermano mayor se matriculó en una ingeniería y obtuvo una beca. Apenas empezó el curso, en las Navidades, el alumno decidió dejar los estudios. Su padre -que intentó convencerlo por todos los medios- enfadado con el chaval se fue a la Universidad a devolver la beca «porque si mi hijo no la utiliza que no quede otro sin estudiar por ello». Creo que en la Administración no sabían qué hacer ante caso tan insólito. Sí, señor, esto es ética.
Jopé, Amalia, estás inspirada.
No entro en valoraciones políticas. Pero criticar a alguien por su acento andaluz me parece imperdonable.
El señor ese, de premio. Un caso tangible de ética. A ver si aprendemos todos y yo el primero.
Es un placer volverte a saludar, Amalia
Besos, muchos besos
Cuando me he referido a la crítica por el acento andaluz de Magdalena Álvarez, obviamente quería aludir a lo expresado por Montserrat Nebrera en la SER. De cualquier forma, a mí también me cae antipática la ministra…
Perdonad por el apunte. Releyendo mi anterior comentario, parecía que podía surgir alguna duda al respecto.
Besos, muchos besos
Gracias, Leiter. Siempre es un placer contar con tu opinión.
Besos