Dicen que eso es lo que hay que hacer. No estoy nada segura, la verdad. Si me pongo a priorizar, me sale tal lista de cosas que quiero-necesito- debo hacer que no terminaría jamás de hacerlas.
Si a eso le sumamos esto de no postergar, da como resultado días llenos de cosas, sin parar un minuto.
No. Creo que hay que simplificar y hasta en esa tarea -la de simplificación- emplear poco tiempo. Nos complicamos demasiado queriendo hacer tanto!
A veces hace falta una «catástrofe» para ver de cuánto puedes prescindir. Cuando te das cuenta de que hay poquitas cosas que importen, te sientes libre. Si eres el dueño de tu tiempo -al menos razonablemente- eres libre. Yo es la sensación que quiero tener.
Yo también! Pero para simplificar, creo, es necesario priorizar primero. Es decir, para eliminar las adherencias superfluas o inútiles o prescindibles.. que tiene la vida, es preciso priorizar, y volvemos a estar en el principio. Qué eliminamos?
Ojalá encontremos la manera de hacernos con nuestro tiempo.. debe ser la piedra filosofal de esta época. Querida alquimista, si lo consigues, cuéntalo.
Beijinhos.
Tíralo todo por la ventana, excepto lo imprescindible (tu gente) y empieza de nuevo.
Y a mi gente no??? entonces sigo sin tener tiempo! 😉
ja ja ja
Para el Gran Gurú de la GTD, la priorización no es exactamente el pilar principal de la productividad, aunque sí un elemento necesario, con el que hay que trabajar un poco sobre la marcha. Puede que te guste la idea 🙂
http://www.huffingtonpost.com/david-allen/lets-talk-about-prioritiz_b_85937.html#
Pau, no sabes cómo te entiendo!!! 😉
Xurxo, qué interesante! Me encanta la idea, sobre todo esto de ser más intuitivo y escuchar la vocecita interior. Muchas gracias!
Biquiños