No lo pensé a tiempo: la/ el primera profe que te toca en el cole es crucial. Si lo hubiera pensado a tiempo hubiese pasado una selección más dura que ninguna otra.
Mary Carmen era muy joven, tenía novio y se vestía a la moda, con unas botas verdes de charol que Armando y yo intentábamos ver más cerca agachándonos a su paso. O quizás recuerdo las altas botas verdes porque quedaban a mi altura… Le gustaban los niños, se veía a las leguas. Yo era la perfecta niña buena -sólo en apariencia- y Armando el típico niño traste. Eramos inseparables. Recuerdo una vez, los primeros días de cole, que después de un rato en el cole, me dijo: ya hemos estado aquí mucho tiempo, vámonos! Y cogimos la puerta y nos fuimos a casa. Imaginad a nuestras madres cuando aparecimos en casa a media mañana!
Bueno, como sea, Mary Carmen era adorable y aunque éramos muy inquietos estábamos encantados en el cole.
A veces, nuestros niños no tienen esa suerte y se vuelven tímidos o introvertidos en el cole, van incómodos. Algunas veces, la buena suerte les coloca un profe que les atrae lo suficiente como para recuperar el gusto por le escuela. Ojalá.