Qué lío ser tantas cosas, o querer serlo. Hacer tantos papeles diferentes.
¡Qué complicado y qué divertido!
No reniego de mis libros, de mi filosofía, de la economía o de las recetas de carnaval, de las dietas -mal llevadas y a medias- y la gimnasia o de los paseos por la playa y el baile.
No reniego de los quebraderos de cabeza en las noches de fiebre, ni de las risas antes de dormir.
No reniego de estudiar hasta tarde o de trabajar los fines de semana o de verte trabajar a ti.
Es un lío, pero es así y…¡me gusta! (Mola)
Y que no te deje nunca de gustar…
Besos, muchos besos
Veo que eres un «clásico», como el Vermouth de los domingos.
Por lo menos tienes las ideas claras. SALUDOSSSSSSSS
Gracias, Leiter. Soy una liante, además de una liada.Besos
Hola Capi, gracias por tan entrañable visita. Ojalá yo fuera un clásico.