Tamagochi

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tamagochi.jpgHoy he estado jugando con un tamagochi -de hecho lo tengo ahora mismo durmiendo a mi izquierda- y me he enterado de cómo funcionan y viene siendo una versión «ligeramente» acelerada de nuestra propia vida:

Nacen, y no se puede elegir si será chico o chica. Les puedes bautizar con un nombre de cinco letras. Si les tratas bien, crecen y van a la guardería. Allí ya se pueden casar, pero sólo con alguien del sexo contrario. A los seis años trabajan. Lo que más les gusta es jugar y comer. Necesitan que los lleves al lavabo y les limpies. ¡Ah!Y lo más importante, está bien que se relacionen pero una vez que se casan hay que relacionarse menos porque sino se acaban divorciando, y basta con que uno de los dos quiera tomar la decisión.

Lo dicho, si tuvieran sentido crítico, como cualquiera de nosotros.

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4 comentarios en «Tamagochi»

  1. Rbr, tienen forma de reproducirse aunque como nosotros apenas cubren la tasa de renovación.
    Marcos, esos somos los Gremlins y yo (ya sabes que no puedo tomar alcohol antes de las 8 de la tarde, jejeje).
    Capi, tienes razón y además casarse es mejor no hacerlo muy a menudo. 🙂

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